El impulso educativo de la II República
A partir de 1931 y con el impulso que el nuevo gobierno republicano quiso dar a la reforma educativa aparecieron sendos decretos referidos a la enseñanza primaria y a la Escuela Normal y en 1932 un decreto referente a la escuela laica.
De 1931 a 1939 el panorama educativo cambia en España. El 22 de Mayo de 1931 se dio el primer paso para establecer las polémicas reformas que afectaban a la educación católica en las escuelas. El gobierno se pronunció a favor de la libertad religiosa total y al desarrollo de un plan para introducir un sistema de educación laico y estatal. A partir de 1933, con la aprobación de la Ley de Congregaciones religiosas, se acelera el final de la influencia eclesiástica en la enseñanza española republicana; sin embargo, estas medidas no pudieron llevarse a cabo por el triunfo de las derechas en las elecciones de noviembre del 33. En cambio lo que sí se aprobaría en el año 1934 fue el Decreto del nuevo plan de Bachillerato, elaborado por Filiberto Villalobos.
El plan de Villalobos estructuraba el bachillerato de forma unitaria, en siete cursos dividido en dos ciclos. El primero de ellos tenía una duración de tres años, debiendo poseer un carácter elemental e intuitivo. El acceso al segundo ciclo se produciría a través de un examen final. Este segundo ciclo se dividiría también en dos grados. Al terminar el primer grado el alumno obtenía el certificado de estudios elementales de bachillerato. Los dos últimos años se entendían como un tránsito para los estudios universitarios, a los que se accedería tras la superación de un examen de reválida.
Plan Villalobos. Decreto de 29 de agosto de 1934. Plan de estudios.
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